El aprendizaje ocurre trabajando. El curso apenas lo ordena.
Academy diseña sistemas de aprendizaje organizacional: experiencia estructurada, acompañamiento entre pares y formación formal, articulados dentro del trabajo real y no al margen de él.
70-20-10, con sus límites a la vista
El marco distribuye el aprendizaje en tres fuentes: alrededor del 70 % en la experiencia, 20 % en la interacción con otros y 10 % en formación formal. Organiza bien el diseño de un programa.
Es de Morgan McCall, Robert Eichinger y Michael Lombardo, en el Center for Creative Leadership, y procede de encuestas de autorreporte a ejecutivos. Su base empírica está cuestionada —Alan Clardy, Human Resource Development Review, 2018— y las proporciones se entienden hoy como heurística, no como hallazgo.
Lo usamos como principio de diseño y no como ley. La diferencia importa cuando hay que decidir presupuesto.
Cómo se construye un sistema de aprendizaje
Experiencia estructurada. Proyectos reales con dificultad graduada, criterios de éxito explícitos y revisión posterior.
Aprendizaje social. Mentoría, comunidades de práctica y revisión entre pares con reglas y tiempo asignado.
Formación formal. Microlearning y programas en Moodle, dosificados donde el contenido debe ser preciso.
Las proporciones son un punto de partida. En organizaciones con alta rotación o riesgo regulatorio, el componente formal pesa más, y decirlo es parte del trabajo.